jueves, 25 de abril de 2013


DHARA (REINTERPETANDO LA DIETA VARIADA)

Esta mañana he coincidido en la sala de espera de la clínica veterinaria con Dhara, una cocker de 8 meses y poco sentido común que venía a ver si le daban el alta.  
Según me ha contado  por encima (soy curiosa, pero no cotilla)  la habían tenido que operar porque se había comido un estropajo, unas bragas  y alguna que otra cosa más. 
Aunque hacía tiempo que se había comido las bragas parece que  no había tenido molestias importantes así que sus humanos responsables esperaban expectantes el momento en que las echara (tema arriesgado a mi modo de ver las cosas).
El caso es que al final consiguió vomitarlas pero desde ese día empezó a encontrarse mal y decidió ir a que le echasen un vistazo. 
Puestos en antecedentes con el tema de las bragas, los veterinarios  le hicieron una radiografía  que les hizo  sospechar  que podía  haber algo más por ahí dentro.  No se veía claramente porque con las radiografías solo se ven bien los objetos muy duros, como huesos o piedras,  así que decidieron hacerle radiografías de contraste. Esto consiste en dar una papilla muy espesa de bario, que si que se ve en las radiografías y ayuda a dibujar los posibles objetos, las paredes del estomago e intestino  y da información de cómo va avanzando  el contenido. Como me ha parecido un tema interesante he pedido documentación gráfica y que me lo explicaran un poco mejor con el fin de instruirme un poco más sobre el tema.

Lo primero  que se encontraron fue que el estómago no era capaz de vaciarse normalmente. Mucho tiempo después de dar la papilla ésta seguía retenida en el estómago, cuando lo normal hubiera sido que empezara a pasar al intestino.  El contraste de bario estuvo muchas horas dando vueltas en el estómago como en una lavadora sin poder salir, y en una de estas vueltas, vieron como el bario se acumulaba en la salida del estómago dejando vacío el fundus,  lo que les permitió ver un objeto poroso que había quedado impregnado de bario. 


12 horas mas tarde repitieron una radiografía y vieron como algo del contraste había abandonado el estómago, dibujando levemente  un nuevo objeto en el duodeno, seguramente el responsable de que el estómago no pudiera vaciarse bien.
Así que el diagnostico final fue obstrucción intestinal y cuerpo extraño gástrico. Dos por el precio de una!

La solución tenia que ser rápida por el tema de la obstrucción intestinal y los riesgos que eso conlleva así que decidieron operarla. Lo que encontraron fue un estropajo en el estomago que era lo que aparecía empapado de contraste y una maraña de hojas, pelos y flores de tela en el duodeno.

A veces los perros comemos objetos por accidente  mientras jugamos. Es un comportamiento relativamente normal  cuando somos cachorros y exploramos el mundo que nos rodea.  También lo hacemos cuando  tenemos molestias digestivas con la inconsciente aspiración de que eso nos hará sentir mejor (y muchas veces la liamos todavía mas). He oído a muchos humanos decir eso de “déjalo, que así se purga” sin saber que eso puede desencadenar o empeorar una gastritis.  Otras veces lo hacemos simplemente para liberar tensiones, cuando sentimos ansiedad o tenemos algún dolor que nos incomoda.
Dhara ahora está bien y aunque todo ha acabado felizmente podía haberse complicado con una perforación intestinal o una peritonitis.  En fin, ya pasó todo, pero me temo que Dhara tiene que replantearse seriamente el concepto de “dieta variada”.  

jueves, 4 de abril de 2013

EL LADO OSCURO DE LA PRIMAVERA 

Han pasado pocos días desde que  empezó la primavera. Sé que es una época llena de luz y colores  donde los humanos están más contentos  y se oye el trinar de los pájaros. Pero no os dejéis engañar, no es todo tan bonito,  la primavera está llena de peligros que acechan en los sitios más insospechados.
Después de una semana santa de lluvia, sol, lluvia, sol, mas lluvia y más sol,   me encuentro que , de repente, el campo donde paseo todos los días se ha convertido en un mar de espigas.


Estas aparentemente inofensivas malas hierbas son armas mortíferas diseñadas para hacer daño. Dentro de poco, cuando el sol haga su trabajo, las espigas se secarán y quedaran sueltas, preparadas para que pase cualquier animal y poder clavarse en su pelo. He de admitir que el diseño, aunque puede parecer simple es sumamente efectivo. Tienen una punta afilada en un extremo y un penacho de pelillos en el otro, de forma que una vez clavadas, solo permiten el movimiento hacia adelante , sin posibilidad de retroceso.

Aún recuerdo cuando en mi primera primavera una de estas espigas se metió por mi nariz mientras husmeaba en un matojo de hierbas (soy de natural curiosa y olisqueadora).  No tengo muy claro cómo pasó, la cuestión es que empecé a estornudar haciendo vanos intentos por sacarla de mi nariz, sin saber que con cada estornudo la espiga avanzaba aún más en lugar de salir.  No me enredaré en contar el proceso por eso de evitar los malos recuerdos, pero lo resumiré diciendo que me supuso una visita a la clínica veterinaria, una sedación y un buen rato de hurgar con pinzas dentro de mi nariz.

Lo más frecuente es que se metan en los oídos, produciendo otitis o incluso perforaciones de tímpano, o se claven entre los dedos y produzcan dolorosos trayectos  que se infectan dentro de la pata; pero también sé de casos en que se han introducido en los ojos, vulva o incluso han atravesado el esófago para acabar liándola dentro de la cavidad torácica o abdominal. El caso es que pueden llegar a cualquier  sitio que imaginéis.

Como más vale prevenir que curar os recomiendo evitar cualquier zona donde aparezcan estas hierbas, pero como eso no es siempre posible y a veces se camuflan entre otras plantas, procurad que os revisen bien después de cada paseo. Un buen cepillado y examen minucioso del pelo, oídos y patas  puede evitaros muchos problemas.  Además, si tenéis pelo largo estaría bien que os plantearais una visita al peluquero y un look más de verano recortando sobretodo la zona interna de las orejas y entre los dedos de pies y manos.
Y si aun así, tomando precauciones tenéis la mala pata de clavaros una de estas espigas  me temo que la visita al veterinario será obligatoria…

miércoles, 20 de marzo de 2013



Bueno, al final me he decidido!
Hoy he ido a por mi primera dosis de la vacuna contra la Leishmania!  Había oído de todo y, yo, que soy mucho de mirar en internet, he estado algún tiempo sopesando el asunto.  Di que siempre llevo puesto el Scalibor pero con estas cosas nunca se sabe, además  ya he visto demasiados  amigos infectarse por culpa del maldito flebotomo .

Tenía cita a primera hora así que no he tenido que esperar. Lo primero que han hecho ha sido sacarme un poco de sangre y me han hecho una prueba para ver si tenía la enfermedad. Era igual que la que me han hecho otros años así que ya sabía de qué iba el tema. En pocos minutos me han dicho que no había nada que temer: estaba libre de Leishmania y me podían vacunar.

Lo que me daba algo de respeto era lo de las reacciones que podía dar la vacuna  pero me han explicado  los tipos de reacciones que hay, la frecuencia con que se dan (que es realmente baja)  y lo que harían si pasaba algo.
Me han dejado muy tranquila la verdad, así que después de echarme un vistazo para ver si estaba todo correcto he dado mi consentimiento para que me vacunaran. 

Tengo que volver a por la siguiente dosis en tres semanas y otras tres semanas después me pondrán la última (son tres dosis en total). Me han dicho que me avisarán para que no se me pase, casi mejor, porque con la cabeza que tengo.. Luego me revacunaran una vez al año, pero bueno, es fácil, como  el resto de las  vacunas.



martes, 12 de marzo de 2013

Llevo tiempo dándole vueltas a esto de crear un blog y, como normalmente no soy mucho de pensarme las cosas, me he dicho que ya era hora de dejarse de ideas abstractas y ponerme manos a la obra con ello.
Todavía no se cual será el contenido exacto,  ni la frecuencia con la que publicaré nuevas entradas. Intentaré ir compartiendo mis experiencias y reflexiones y le iré dando forma a este proyecto sobre la marcha.  Iré improvisando, supongo. Al fin y al cabo improvisar es lo que mejor se me da.
Me llamo Enid (Alca de segundo nombre, en honor a mi antedecesora). Tengo dos años y por mis venas corre sangre de bóxer,  o eso dicen, aunque todo el mundo me da un aire a Scooby-Doo.
Me gusta el yogur, las siestas al sol y correr sin rumbo fijo. Algunos piensan que no soy muy lista, pero es solo una pose. Como decia Groucho Marx "Es mejor permanecer callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente"...